La alianza entre Som Energia, Som Mobilitat y Somos Conexión suma ya 12.000 empresas usuarias, de las cuales 1.435 han contratado dos o más servicios. Estos datos confirman que la propuesta de servicios de energía, telecomunicaciones y movilidad de las tres cooperativas, es un modelo ético que no para de crecer.
Cada vez que una empresa elige quién le suministra la electricidad, a quien contrata internet o qué flota de vehículos utiliza, está tomando una decisión política y estratégica. Elegir este modelo es romper con el modelo de los oligopolios y poner el poder en las personas, apostando por fortalecer la Economía Social y Solidaria (ESS).
Un impacto real y medible
Las entidades que apuestan por un consumo responsable en los servicios básicos que contratan, contribuyen a generar un impacto ambiental positivo en el planeta. Este impacto es inmediato y las ventajas de esta triple solución son diversas:
- Energía verde y bajo control: Con Som Energia, las empresas pasan a formar parte de una comunidad que produce y distribuye electricidad 100% verde, ganando así el control sobre su consumo y rompiendo de fondo con los combustibles fósiles.
- Movilidad compartida y ahorro real: Con el carsharing eléctrico de Som Mobilitat, las empresas encuentran una gran alternativa al coche privado en propiedad. Con una flota de más de 150 vehículos eléctricos, Som Mobilitat demuestra que moverse de manera sostenible es altamente eficiente, reduce la dependencia del vehículo propio y optimiza los recursos de las organizaciones.
- Telecomunicaciones éticas: Como ya sabes, en Somos Conexión nos adaptamos a las necesidades de cada entidad y empresa con un acompañamiento técnico especializado que cuida de las organizaciones en todo momento. Elegirnos significa también asumir un compromiso social basado en proyectos transformadores, como el de reducir el impacto negativo de las pantallas durante la infancia y la adolescencia y el de la protección colectiva para no recibir llamadas comerciales no consentidas.
Voces que apuestan por cuidar el planeta
La mejor manera de entender este cambio a un consumo responsable, es a través de las entidades y empresas que ya lo han experimentado. Hoy destacamos la experiencia de dos de ellas que ya confían en este modelo ético, sostenible y colaborativo de consumo:
Artijoc
Desde su compromiso con el juego educativo para los más pequeños y pequeñas de casa, la cooperativa Artijoc situada en Cardedeu (Barcelona), apuesta por una gestión coherente en todos sus servicios. Para ellas, formar parte de este ecosistema es una extensión natural de su actividad: cuidar el territorio y las personas desde el consumo consciente.
«Saldréis ganando en todos los sentidos»
Mireia, d’Artijoc
Looky Produccions
Esta productora audiovisual cooperativa con sede en el barrio de Sant Antoni de Barcelona, está totalmente comprometida con los valores y el tejido cooperativo, tanto en la gestión interna de su equipo de trabajo, como en la que hace referencia a sus proveedores externos.

«Invertimos en generación eléctrica renovable.
Tenemos claro que no queremos quemar gasolina ni tener un coche parado el 90% del tiempo. Tampoco nos hacen falta ofertas invasivas de datos infinitos; solo volamos un servicio de telecomunicaciones fiable que responda a nuestras necesidades profesionales»Jordi, de Looky Produccions
Una ventaja para todas: multipliquemos el efecto
Esta alianza no solo se traduce en un ahorro colectivo sino también en la garantía de consumir una energía que evita la emisión de 12.203 toneladas de CO₂ anuales, equivaliendo a sacar de la carretera a unos 8.534 coches.
Iniciativas como esta ponen de manifiesto que el cooperativismo puede liderar la transición hacia una economía más justa y resiliente. Cada nueva empresa que se suma, actúa como un altavoz, demostrando que otra manera de hacer empresa es posible, viable y mucho más satisfactoria.
¿Quieres saber cómo tu empresa puede empezar a trabajar con nosotros? ¡Te lo contamos!





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